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Todas las respuestas salen de mirar el código, no de lo que nos gustaría que hiciera. Cuando algo no funciona o no se ha probado, lo dice.
La lista completa, permiso por permiso y con lo que dejas de tener si dices que no, está en Permisos.
Cada uno existe por una función concreta que puedes ver en pantalla. Si deniegas uno, se apaga esa función y todo lo demás sigue funcionando. No hay ninguno que sirva para «mejorar la experiencia» ni para medir nada.
El micrófono sí está abierto, y hace falta: es así como tu móvil oye la alerta de otro, que viaja en tonos de 16 a 18 kHz que tú no oyes. Pero no se graba nada. En todo el proyecto no hay una sola línea que escriba audio en un archivo: cada fragmento se analiza y se descarta en el acto. Tampoco sale del móvil.
Porque nunca enciende el GPS. No hay ninguna llamada en el código que lo pida. Lo único que lee es la última posición que ya dejó guardada otra app, y solo sirve para que quien te busque sepa en qué barrio estabas. No hay seguimiento ni histórico, y solo sale del móvil con la alarma o el modo rescate encendidos.
Porque el flash se controla por separado de la cámara. La app no abre la cámara, y aunque quisiera no podría: no tiene el permiso.
Porque Android duerme las apps que llevan rato en segundo plano, y una app dormida no puede sonar a las tres de la mañana. Sin ese permiso el sistema puede cerrar el servicio en mitad de la noche y no te enterarías.
No, y no está ahí para molestar: es lo que le dice a Android que la app tiene que seguir viva con la pantalla apagada. Si se pudiera quitar, la sirena se cortaría sola.
Y sobre todo qué no, que es la parte que casi nadie escribe.
Entera. Es exactamente para lo que está hecha. Los sensores, la alarma, la malla entre móviles y las herramientas de búsqueda no usan red en ningún momento. Internet solo sirve, si lo dejas, para preguntar a los catálogos sísmicos públicos y para avisarte de que hay versión nueva.
No. No predice nada, y desconfía de cualquier app que diga lo contrario. Lo que hace es reaccionar a lo que ya está pasando y repartir el aviso a los móviles de alrededor.
No, y conviene saberlo antes de confiar en ella. El acelerómetro de un móvil sobre una mesa mide muy poco: en un sismo de magnitud 4,5 a 55 km, medido con la app puesta y el móvil quieto, las lecturas se quedaron en niveles que no se distinguen de un golpe en la mesa. Hoy lo que sí funciona es que te avise cuando un servicio sismológico lo confirma, y que un móvil le pase la alerta a otro.
Por sonido. Emite tonos en una banda que el oído no capta y los móviles cercanos con SismoRed los reconocen y los repiten, hasta cuatro saltos. No hay que emparejar nada ni que quede ninguna antena en pie. Comprobado entre dos móviles reales.
Sí, y hoy es el problema abierto más grande del proyecto. En un móvil de pruebas midió el 53 % del consumo de aplicaciones en un día. Casi todo es el micrófono, que está abierto para poder oír a los demás móviles; los sensores de movimiento no cuestan prácticamente nada. Se está trabajando en que los detectores caros solo se enciendan cuando hacen falta.
No. Solo Android 8 o superior.
La app mira una vez al día si hay una versión nueva y te avisa con una notificación. Descargar e instalar lo haces tú: no se instala nada por su cuenta. Y la actualización se pone encima de la que tienes, sin perder tu ficha ni tu historial.
De los números, sí: la regla del proyecto es que ningún indicador se invente nada, y cuando algo no se puede medir la app lo dice en vez de rellenar el hueco. De las decisiones, con criterio: es una herramienta de apoyo en desarrollo y puede fallar o callarse. No sustituye a los servicios de emergencia.